En este planeta que llamamos tierra, donde todo gira y da vueltas sin parar, de pronto surge algo que te hace parar y frenar en seco.
Supongo que alguna vez te ha pasado…
Todos enfrentamos momentos en los que necesitamos ese pequeño empujón que nos ayude a seguir adelante, a poder superar desafíos.
Este impulso no solo proviene de nuestro interior, sino también de las pequeñas cosas que nos rodean. A veces necesitamos un recordatorio tangible de nuestra fuerza, un símbolo que nos recuerda que cada día es una nueva oportunidad para brillar y afrontar lo que venga.
Los pendientes IMPULSO combinan a la perfección una preciosa piedra natural con una pieza de plata, formando una estructura colgante y asimétrica.
La iridiscencia de la labradorita, piedra que me encanta y me atrapa con sus destellos de colores, evoca el brillo del cielo y la conexión profunda con la tierra y la naturaleza.
La pieza alargada de plata simula una hélice, símbolo con el que me siento muy vinculada y que está asociado al impulso y la motivación. Esa energía que provoca movimiento y progreso; que te vuelve imparable.